Monday, August 29, 2005

EL EVANGELIO SEGÚN JESUCRISTO.

Acabo de leer un libro que me prestó Alejandro Badillo, famoso escritor poblano nacido en el Distrito Federal, como yo, de José Saramago. El Evangelio según Jesucristo, nos muestra a dos personajes que viven aplastados por la culpa, que se revela con un sueño recurrente que José hereda a su primogénito Jesús. La manera en que está escrita esta novela, me remite a los manuscritos de los Evangelios, casi sin punto y aparte, o seguido. Comas, eso sí, muchas; tampoco guiones de diálogo, éstos se marcan con una letra mayúscula, después de una coma, donde se hace el cambio de interlocutor. La historia es la que conocemos, sólo que desde un punto de vista más humano, José bañado de culpa, un Jesús que piensa que muriendo como el Rey de los Judíos desafía a su Padre, Dios, y que dice a los hombres que perdonen al que vive detrás de las nubes, porque no sabe lo que hará. El diablo nombrado Pastor, la relación con María de Magdala -aquí si se la maneja como prostituta, contraviniendo a otros textos-, quien es la única que cree y apoya a Jesús, por quien dejó el oficio.
En una parte, menciona que las enfermedades son consecuencia de los pecados. Permítaseme un comentario personal. Al principio no estuve de acuerdo con la aseveración, pero analizándola, tal vez tenga razón. Por ejemplo, el SIDA. En algún lugar he escuchado o leído que es un virus puesto en libertad desde un laboratorio, tal vez con la intención de que en ese mismo laboratorio se encuentre la cura y los científicos se vistan de gloria y agradecimiento mundial, de fama y, por supuesto, de fortuna. ¿No es ese un caso de soberbia? Tal vez.
En todo caso, El Evangelio según Jesucristo es una novela excelente, donde el título, en lo personal, me sugirió que Jesús es una persona aparte de Jesucristo, porque si no, ¿quién es el narrador, el que va escribiendo el evangelio?
La novela está añadida a la lista de mis libros favoritos.

5 comments:

Rizzetta said...

Hermoso, hermoso libro.

A mi en cierta forma me remite de pronto a la visión de Naranja Mecánica.

¿Sabes que el final puede resultar terriblemente hilarante? Claro, si tienes un punto de vista irónico.

No sé si seré irreverente, pero la verdad me dio mucha risa el final. Pobre Jesús, de cualquier forma salía perdiendo.

El Caballero inexistente said...

Oye oye ¿cómo de que famoso? ja ja Te faltó decir que soy americanista furibundo. ¡Vamos muchachos!.. Lectura recomendada de esta semana: "Nueva Grandeza Mexicana" de Salvador Novo. A leer, a leer...

Judith Castañeda said...

Hola, amigos visitantes asiduos a esta página. Mi caballero, por supuesto que eres famoso, te voy a proponer para el Nobel de Literatura, je, je...
Amiga, no sé a mí no me dió risa el final, se me hizo triste, como si todo lo que hiciera Jesús estuviera condenado al fracaso, como si aunque no lo supiera, estuviera siguiendo el camino que dedo que Dios trazó para él. Frustrante, pobre...

Rizzetta said...

No tenemos el mismo sentido del humor... y no me extraña, el mío es medio raro.

Aunque bien lo dices, parece que lo que hacía Jesús estaba condenado al fracaso.

Creo que es mí herejía la causa de la risa. No hagas mucho caso.

Judith Castañeda said...

Pues dejame decirte, amiga, que yo también soy de esa religión que se llama medio hereje.
Y confesaré, tanto como risa no me dio, un poco de gracia, nada más, pero más que nada me quedó ese sentimiento de frustración que todos hemos tenido más de una vez.